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Todos
aquellos que vivimos en las grandes ciudades, nos vemos atrapados
por una vida llena de prisas, estrés, ruidos y vista cansada.
El reloj se convierte en un dictador de nuestro tiempo, en lugar
de una herramienta que nos ayude a organizarnos, nuestro estado
de alerta es permanente, forzando a nuestro corazón a un sin
fin de esfuerzos innecesarios, nuestros oídos ensordecen para
no escuchar el ruido, perdiendo la escucha de los detalles y
nuestros ojos se esfuerzan por ajustarse a las cortas distancias
de la pantalla del ordenador o la televisión. Lo más sorprende
de todo esto, es que parecemos no darnos cuenta, o peor aún,
nos damos cuenta y asumimos que la "vida" es de esta forma.
Debemos
recordarnos que la "Vida" no es así, y que nosotros debemos
al menos encontrar nuestros tiempos y nuestros espacios para
aparcar la prisa, permitirnos relajarnos, escuchar el sonido
y poder mirar espacios abiertos que amplíen nuestra mirada exterior
e interior.
Como
siempre la "Vida" nos permite tener cerca de nosotros por lo
menos una solución fácil y sencilla. En una capital como Madrid,
estresante, ruidosa, llena de prisas y estímulos visuales, cerca,
a no más de 60 kilómetros, tenemos la Sierra, un lugar ideal
para sacarnos de nuestros estrés, escuchar la naturaleza, sentir
la calma y poder mirar al lejano horizonte de las mesetas castellanas.
Esta
es una solución sencilla "ir a la Sierra". Pero no solamente
es importante ir a la Sierra, lo importe es la disposición con
la que vayamos. Si salimos para hacer senderismo y nuestra salida
se convierte en una carrera por llegar a no se donde y a no
se que hora, si salimos a hacer senderismo para realizar un
esfuerzo que nos deje el cuerpo molido; o si salimos a hacer
senderismo por contar "que el fin de semana hice senderismo",
continuaremos atrapados en las prisas y en el estrés aunque
parezca que hemos hecho algo, no habremos aprovechado el tiempo
que nos habíamos otorgado.
La
propuesta es más simple o complicada: Senderismo Consciente,
Senderismo Consciente quiere decir pasear, observar los detalles
de donde estoy, oler, escuchar los sonidos, sentir la naturaleza,
… , es decir ser consciente del instante presente, ser consciente
del aquí y el ahora en un entrono natural y agradable. Esa es
la auténtica propuesta del Senderismo Consciente.
Desde
luego el senderitos consiste en hacer ejercicios, pero esos
ejercicios no deben de llevarnos a nuestro límite físico o metal,
los ejercicios del Senderismo Consciente deben ser aquellos
ejercicios que nos ayuden a respirar mejor, a encontrar el verdadero
volumen de nuestros pulmones, ejercicios que sirvan para ayudarnos
a eliminar nuestras tensiones, permitiéndonos sentir nuestro
cuerpos, observar nuestros pensamientos.
El
Senderismo Consciente consiste en iniciar una relación con la
naturaleza, es permitirnos sentir el lenguaje de la naturaleza,
acercándonos a sus símbolos y mensajes. Sentir que formamos
parte de ella y que la naturaleza está integrada en nosotros.
El
Senderismo Consciente consiste en iniciar una relación con nosotros
mismos, es permitirnos sentir todo nuestro cuerpo, permitirnos
vivir nuestras emociones sin limitaciones, es lo que somos,
e identificar nuestro pensamientos para aparcarlos o desarrollarlos.
El
Senderismo Consciente, consiste en iniciar una relación con
las demás personas, sentir la necesidad de comunicar y de que
nos comuniquen, entrar en el compañerismo del montañero que
cuando se cruza con nosotros, nos saluda, sin conocernos, pero
reconociéndonos como compañero del camino.
El
Senderismo Consciente, también es identificar las energías de
los lugares por los cuales vamos paseando, no perder la escucha
de lo energético nos abre un sin fin de posibilidades de conocernos
mucho mejor.
Como
en todos los microcosmos se repite el reflejo del macrocosmos,
por tanto en la Sierra madrileña, también están identificadas
las energías de los siete chakras o siete centros energéticos.
El recorrer la Sierra madrileña desde un punto de vista energético
nos debe servir para identificar esos puntos y realizar diferentes
trabajos que nos permitan mejorar tanto física, emocional, mentalmente
y espiritualmente. Paseando por la Sierra podremos encontrar
lugares que nos hagan:
- ampliar
nuestra fuerza física, eliminando nuestras debilidades
- sentir
la fuerza de nuestra personalidad, expulsando nuestras dudas
- sentir
lo maravillosos y especiales que somos, espantando nuestros
temores
- poder
compartir de corazón a corazón con los demás, eliminando nuestros
miedos
- activar
en nosotros nuestra capacidad de expresión y escucha, sin
nada que nos esconda
- abrir
nuestra mirada interior y exterior, con la alegría de reconocernos
- sentir
la unión, la comunión completa y llena con nuestra parte espiritual
También
podemos identificar en la Sierra madrileña otros puntos energéticos
que nos hacen trabajar diferentes tipos de energías, como por
ejemplo:
- Puntos
que nos permiten trabajar con la comunicación con nuestro
inconsciente
- Puntos
que nos permiten ver nuestras luces
- Puntos
que nos permiten ver nuestras sombras
- Puntos
que armonizan nuestra parte masculina
- Puntos
que armonizan nuestra parte femenina
- Puntos
que integran nuestra energía femenina y masculina
- Puntos
que trabajan la energía iniciadora
- Puntos
que nos ayudan a sanarnos
- Puertas
que nos permiten acceder a otros planos superiores …
El
caminar en consciencia sobre estos lugares realizando meditaciones
acordes a la energía del lugar, realizando ejercicios que nos
permiten conectar con esas fuentes y por tanto aprovecharnos
de su energía para cargarnos y regenerarnos, es un regalo de
la Madre Tierra, un regalo que nos debe servir para comenzar
a vivir la "Vida" de otra manera, de una forma más "humana"
y "natural".
Acercarse
al Senderismo Consciente es acercarse a algo más que un paseo
por el campo, acercarse al Senderismo Consciente es acercarse
a un paseo de interiorización y reconocimiento del exterior,
acercarse al Senderismo Consciente es acercarse a comenzar a
identificar la "Vida", para que esta autentica "Vida" nos acompañe
a lo largo de todos nuestros días permitiéndonos mejorar en
todos nuestros aspectos.
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