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Estamos entrado en un
nuevo salto de consciencia, en una nueva transformación, en
un nuevo Pacha -Cutik.
Entrar en un nuevo tiempo,
hoy más que nunca es revivir el conocimiento ancestral que nos
ayudara para lanzarnos a la Cosmo Visión.
Estar en Perú es sentir la
tradición del contacto espiritual con la naturaleza, conectada
al instante que nos toca vivir. Es percibir la apertura de nuestro
corazón, llenándonos de compresión y amor.
El territorio de Perú está
dividido por la cordillera de los Andes. Esta división natural
permite que en este maravillo país se den tres tipos de contacto
con el mundo espiritual diferentes según la zona:
- El Perú de la costa, donde
los chamanes hacen ostentación en los rituales de sus objetos
de poder, recogidos de generación en generación. En sus trabajos
el chaman utiliza la planta sagrada del San Pedro.
- El Perú de la cordillera,
donde los chamanes realizan "los despachos" en agradecimiento
a la Pacha Mama, nos da una visión relacionada con los espíritus
de la naturaleza (Apus). En sus "despachos" el chaman utiliza
la sagrada hoja de coca.
- El Perú de la selva, donde
los chamanes son una visión más austera de la relación con
el mundo trascendente y a su planta sagrada la ayahuasca.
El Chaman de la Costa es un
ser tranquilo, observador y paciente hasta llegar el momento
donde inicia su ceremonia. Se conecta con los objetos de su
mesa pide primero permiso, se conecta con alguna energía, con
algo que los ojos occidentales, no somos capaces de ver ni de
sentir. Toma su planta de poder, recoge su guitarra y empieza
a tocarla hasta la saciedad, y se le puede ver y se le puede
sentir pero al cabo de un rato de trabajo, llega un momento
donde parece que se trasforma volviéndose más grande, sus facciones
son distintas, de tal manera que podríamos decir que se encuentra
en otro plano, en otro mundo. Te mira y el "sabe ver", sabe
de donde vienes y hacia donde te diriges, ¿Qué estas haciendo
con tu vida........? Te pregunta.
Estas y muchas más son las
experiencias con las que te podrás encontrar en el litoral de
la costa de Perú, sintiendo la energía que emana de esta tierra.
Tener los pies en la Cordillera
Andina, en la "Pachamama" como los Andinos se dirigen a la madre
Tierra, es vivir, es sentir la apertura del corazón.
Sus gentes son sencillas y
poco comunicativas con las gentes de fuera, pero cuando te diriges
a alguno de ellos, su expresión y mirada es con una sonrisa
verdadera.
El Chaman de la Cordillera
Andina son los únicas personas que realmente te hacen experimentar
la Iniciación de los Andes, ellos son los únicos que pueden
enseñarnos los valores de las tradiciones ancestrales y los
enigmas milenarios de la cultura Inka donde podremos entrar
en contacto con la energía sanadora de los Andes.
El chamanes de la Cordillera
Andina, son personas que no se esconde, a ellos les pertenece
parte de la Pachamama, que ante ellos se presenta esta divinidad.
Ellos son los cuidadores y guardianes de los secretos que emana
de la Pachamama. Su conexión es estar en contacto con lo Apus,
estos les han enseñado lo puntos clave de donde emana la energía
de la tierra.
Estar en Cuzco para ellos
el ombligo de mundo y poder visitar Sacsayhuaman para realizar
las practicas de poder en sus Centros Ceremoniales como son
las "Wuacas" o realizar las Iniciaciones con el Nina (Fuego)
y Waira (Aire) en el Templo del Sol y del Aire, o la ofrenda
de Mama Quilla (Madre Luna) en el templo de la Luna o la ofrenda
a Unu (Agua) en el templo de Sajara Chacan, es encontrarte en
esta tierra y solo se puede vivir a través la experiencia que
te hace sentir los lugares de poder en Cuzco.
Dirigirte a Machu Pichu e
iniciar el Camino Inka, experimentar lo que es el "Camino del
Guerrero", para el día siguiente encontrarte en el lago Titicaca
en el amanecer haciendo el saludo a Tata Inti (Padre Sol) y
terminar en la bóveda celeste en un cielo como nuestros ojos
en muy pocas veces han podido ver el cielo iluminado en la noche
con tantas estrellas alrededor de un grupo de personas escuchando
al Chaman que nos habla de la Cosmología Andina, un conocimiento
milenario cargado de sabiduría y respeto por toda criatura viviente.
Compartir con los Chamanes sus despacho con sus hojas de Coca,
son experiencias que tu corazón nunca olvidara.
Adentrarte trepando en la
Cordillera Andina para llegar a la Selva del Manu despues de
un ruido motorizado del vehículo cambia a un sonido constante
de animales, árboles, un sonido incesante donde puedes creerte
que estas solo, pero saber que hay miles de ojos que te miran,
es el lugar donde se pude comprender la palabra "lleno de vida".
El paisaje se torna misterioso con el verde de la flora y la
nieva en el descenso de la Cordillera.
Te adentras en una barca para
navegar el Rió Madre de Díos y cambias el sonido incesante por
los sonidos del fluir de agua, cuando llegas al albergue te
sorprendes que algo tan practico pueda estar en medio de esta
Selva inmensa que hace frontera con el Amazonas.
El primer mandamiento del
Chaman es respeta y serás espetado por el lugar, mira donde
pones tu pies y tus manos, y deléitate con tus ojos mira, observa,
por que al final conseguirás "ver". Estar en la noche en la
Selva, es el contraste de emoción y misterio, irte a dormir
a la cama con el sonido de los animales que posiblemente también
se adentren en tus sueños. Volver a despertarte con el sol suave,
agradable, dando el calor en tu rostro es una experiencia que
pocas veces conseguimos.
Los Chamanes de la Selva,
antes de realizar su ceremonia comienza con el respeto de nutrir
primero a la madre Tierra y luego pensar en si mismo. Su planta
de poder es la Ayahuasca realizan la gran mayoría de sus despachos
(Ceremonias) por la noche, y te envuelven en un espectáculo
totalmente mágico y vivencial.
Con todas estas experiencias
nos conectamos a lo más sagrado de nosotros mismos, nos conectamos
a esa energía de amor que nos une a todos los seres vivos y
por supuesto a nuestra Madre Tierra, a la Pachamama.
La sabiduría de Chamanismo
Andino nos indican como la energía de la Pachamama esta cambiando
y su giro desde el Everes, se esta dirigiendo hacia la cordillera
Andina, la energía femenina.
Sé esta iniciando un nuevo
Pacha Cutík, un nuevo salto de conciencia, una nueva trasformación.
Estar en Perú es una apertura
del corazón donde quedara a grabada en lo más hondo de tu alma.
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